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viernes, 14 de mayo de 2010

¡LA UNIVERSIDAD ES DEL PUEBLO Y NO DEL GOBIERNO!


El gobierno de la “revolución ciudadana” representante de la nueva alianza burguesa, de los grandes industriales, de los empresarios, pretende imponer una Ley de Educación Superior que destruya a la universidad pública y al movimiento estudiantil.
El ataque hacia el sector popular y las organizaciones sociales es una constante en el gobierno. En el 2009 fue hacia los maestros quienes se declaraban en defensa la educación pública mientras el gobierno quería destruir su organización; al movimiento obrero le han perjudicado decretos presidenciales como el 1701 eliminando el derecho a la sindicalización de los obreros, revisión de contratos colectivos y despidos a mas de 400 000 trabajadores. Los campesinos antimineros han sido perseguidos y encarcelados por luchar en defensa de la tierra y en contra de las transnacionales auspiciadas por el gobierno, los compañeros indígenas de las comunidades se han levantado contra de la ley de aguas que pretende privatizar este recurso y beneficiar a los grandes empresarios, etc. La respuesta del gobierno ante todo esto ha sido la de reprimir brutalmente a campesinos, estudiantes secundarios y universitarios, quedando compañeros heridos de perdigones en la garganta y de bombas en su ojos.
Es necesario para el interés del capital ejercer un “control eficiente” del desarrollo del conocimiento y la investigación en la academia. La autonomía universitaria (pisoteada ya en la Constitución 2008), que debería ser entendida como la libertad académica en los centros universitarios para debatir libremente las cuestiones inherentes a la ciencia, se vuelve entonces una muralla necesaria de superar dentro de la política gubernamental.
Necesitan controlar la política académica, subordinar los centros universitarios a las directrices del gobierno, es decir someter a la ciencia. El proyecto de ley presentado por el gobierno persigue estas directrices; y las políticas académicas que obligatoriamente deben seguir las universidades y escuelas politécnicas se dictan desde el gobierno capitalista. Las rentas y recursos de las universidades, necesarias para el desarrollo de sus actividades académicas y científicas, están condicionadas a ser entregadas solo cuando estas se sometan a las líneas dictadas desde el ejecutivo y su “Plan Nacional de Desarrollo”.
Al perder su autonomía, las universidades se quedan sin la capacidad de ser críticas ante los problemas de la sociedad y sobre todo críticas ante la política burguesa. El ataque a la ciencia se confabula en la priorización de ciertas ramas del conocimiento sobre las otras, en el abandono del método científico de análisis de la realidad.
Espíritu fundamental de la vida universitaria es el cogobierno, en el cual participan: estudiantes, trabajadores, profesores y autoridades. Con esta ley se ve afectado este derecho que fue conquista de la universidad pública en América Latina, reduciéndose la participación estudiantil y de los trabajadores universitarios.
Es objetivo claro del gobierno fragmentar al movimiento estudiantil, rompiendo su libertad de organización y acción. El abrir sumarios administrativos contra estudiantes organizados ahora es práctica común, se criminaliza la lucha estudiantil, las universidades y escuelas politécnicas son convertidas en comisarías, con métodos policíacos se investiga a cualquier tipo de organización de los estudiantes. El mantener una posición en defensa de la Universidad Pública, de la independencia del movimiento estudiantil y su libertad de organización, del libre ingreso, del desarrollo de la ciencia y la investigación, hoy es un crimen. Mientras los títeres de las autoridades universitarias promulgan, tras el discurso de la eficacia y la calidad, la venta de los derechos estudiantiles. Exigimos la libertad inmediata de los presos políticos.
¡Por una universidad del pueblo y para el pueblo!
¡La educación es un derecho no un privilegio!
¡Abajo el alto costo de la vida!
¡En unidad, en defensa de la universidad!


SOCIOLOGIA DESDE ABAJO
FRIU
VIENTOS DEL PUEBLO
UJIR
BRIGADA ANTIFASCISTA QUITO
REVANCHA LIBERTARIA
UNIP

miércoles, 13 de enero de 2010

A tres años de la Revolución Ciudadana y el Socialismo del Siglo XXI


Son ya tres años de la Revolución Ciudadana y el gobierno se presta a celebrarlos con bombos y platillos buscando causar eco y convencer(se) que va bien.

Van tres años desde que inició esta “revolución” que en nombre de Eloy Alfaro, Ernesto Che Guevara, Simón Bolívar, el socialismo y cuanto símbolo de izquierda sea posible, se ha apoderado de un discurso de lucha contra el imperialismo, lucha al capitalismo, a la derecha, etc. y busca presentarse como la salvación de este país.

Lastimosamente todo esto se ha quedado en eso, en palabras, en enlaces sabatinos y en cadenas de televisión que pretenden engañosamente convencernos que se están haciendo las cosas bien.
La triste verdad es que tras toda esta careta de bienestar y de avanzada siguen apareciendo los mismos intereses de siempre con rostros renovados.

Los recursos estratégicos como la telefonía han sido renegociados con las transnacionales (Porta, Movistar); la política extractivista se ha reforzado incluyendo minerales como el cobre y el oro puestos en manos de mineras canadienses; se sacó a la petrolera OXI pero se ha privatizado “un poquito” el mayor campo nacional de producción petrolera con el ingreso de PDVSA; se cuenta con un plan nacional de desarrollo que sostiene el modelo actual y no crea tecnología menos busca romper la dependencia a los países desarrollados; se combate a los Nebot, Febrescordero, Isaías pero empiezan a aparecer los Alvarado, Eljuri; se busca regular la universidad pero para que responda al gobierno de turno y no al pueblo; se mantiene una política antiobrera se sube el sueldo a los trabajadores pero con sus propios fondos de reserva, sus utilidades y ahora con sus décimos, se ha atacado a las mafias partidistas pero también a la organización popular; se busca acertadamente regular a los medios de comunicación pero nadie regula las barbaridades expresadas en los enlaces sabatinos, se busca vendernos su “verdad”; se firman convenios de construcción de refinerías, de proyectos eléctricos sin embargo no se construye nada; se equipa a la policía con armas, se pone militares en las calles para combatir la delincuencia pero no se crean fuentes de trabajo y por el contrario se dictan leyes que permiten salir a los delincuentes inmediatamente; se promueve las ventas informales, se sube el bono de desarrollo humano, se regala urea a los campesinos pero no se da a la gente una solución definitiva, etc, etc...

Esta “revolución” está formada por un grupo de gente que no admite errores, que se creen dueños de la verdad absoluta, no ve más allá de su sequito de aduladores, califica a toda oposición como de derecha o hacerle juego a esta, y consciente o inconscientemente se ha rodeado de los mismos interesados de siempre. Esta “revolución” ni es socialista ni es revolución, es un cambio de manos que mantiene al pueblo engañado con políticas asistencialistas, en fin es lo mismo de siempre con caras nuevas.


Unidad de Izquierda Politécnica
Enero de 2010

¡ ORGANIZARSE ES COMENZAR A VENCER !

domingo, 25 de octubre de 2009

HACIA UNA NUEVA LEY DE EDUCACIÓN SUPERIOR



Por Nicolás




VAN YA VARIOS MESES en que los que se ha puesto sobre el tapete el tema de la educación universitaria y cada vez se va tornando más polémico y trascendental, lastimosamente esto ocurre luego de mucho tiempo en el cual se ha abandonado a su suerte al Sistema de Educación Superior.

Es cierto y nadie lo niega que durante varios años ha existido libertinaje dentro del sistema, con creación de universidades de garaje ( en las cuales también tiene su responsabilidad el ex Congreso Nacional quien aprobó las creaciones ), sueldos vitalicios por haber sido designado autoridad, fondos malgastados, etc. Ahora el gobierno nacional abanderado con un discurso de revolución y exhibiendo y generalizando estos casos, pretende “ordenar” el sistema según la visión de país (más bien de Alianza País) y de universidad que llevan sus colaboradores, en su mayoría (desde él mismo) estudiados en universidades privadas y del exterior. En sus últimas intervenciones el presidente asegura que son tres cosas las que se pretenden cambiar con la nueva ley:

1.- LA MEDIOCRIDAD DE LA UNIVERSIDAD; menciona que la universidad no investiga y que estamos ubicados en los bajos sitios del ranking mundial de universidades. Lo que no se dice es el abandono estatal del cual ha sido parte la educación en general; para muestra cabe mencionar que según la ley vigente se debe asignar el 1% del presupuesto general del estado a las Universidades y Politécnicas para la investigación científica tecnológica, sin embargo ni los anteriores gobiernos ni el actual han cumplido con esta asignación.
En cuanto a el ranking de universidades el presidente no cita sus fuentes, y la clasificación que se llevan son en función de las veces que aparece el nombre de una universidad en la web. Pero sobre todo esto no se trata de ser los primeros, quintos, centésimos o lo que sea, esto se trata de cuán importante es la función de la universidad en el desarrollo del país y su impacto social en las clases más necesitadas.

2.- RENDICIÓN DE CUENTAS; aquí el discurso es que la universidad debe rendir cuentas de los dineros asignados. Totalmente de acuerdo, debe haber un mayor control de en qué se gastan los recursos, pero también no debe usarse esto como una vara para medir que tan bien acatas la dirección del ejecutivo o que tan servil eres al gobierno de turno. Las asignaciones de los recursos no deben basarse en criterios subjetivos de un organismo controlado por mayoría de representantes del gobierno de ese momento.

3.- UNIVERSIDAD EN FUNCIÓN DEL PAÍS, donde se menciona que la universidad debe estar en función del Plan Nacional de Desarrollo. El problema en este caso es que si bien la universidad lógicamente debe estar articulada al plan nacional de desarrollo esto no quiere decir que deba subordinarse y no pueda criticarlo, mejorarlo, rediseñarlo con sus aportes, etc. pues si lo hace se perdería la capacidad crítica de las instituciones de educación superior. Para muestra el plan de desarrollo actual da importancia a el desarrollo de biotecnología y del turismo y no se considera cuestiones tan básicas y necesarias como las de romper la brecha tecnológica que se mantiene con los países potencias, o acaso no se han preguntado por qué no producimos computadoras, celulares, vehículos, etc; y seguimos exportando petróleo, cobre, madera, y materias primas.

Estamos conscientes de que el sistema universitario debe mejorar, debe cambiar, debe ser más regulado, debe depurarse de esas mafias partidistas y administrativas que buscan su propio beneficio, estamos de acuerdo con que se expida una Nueva Ley de Educación Superior, pero también creemos que debe ser en función de políticas de estado y no de gobierno, que se debe escuchar a los actores directos del sistema, que los estudiantes somos capaces de cuestionar un modelo universitario, que somos capaces de opinar y proponer, que el cambio debe ser hacia el pueblo no un cambio de intereses burgueses.

LAS UNIVERSIDADES pueden ser buenas investigando, buenas creando profesionales, y hasta puede ser la número uno, pero si la tecnología fruto de esta investigación no le llega al campesino, al trabajador, al artesano, a las zonas más necesitadas, esa investigación no sirve; si las mentes instruidas no salen a combatir las desigualdades si no a ser parte del sistema de aprovechamiento de más gente, esos profesionales tampoco son buenos.

Es necesaria nuestra presencia activa en decisiones como estas, es necesario que nos interesemos en estos temas, y es mucho más necesario que tomemos acción.

¿GOBIERNA LA IZQUIERDA O LA DERECHA?



Por Esteban

Cuando se quiere caracterizar a un gobierno como de derecha o izquierda, el simple análisis de la retórica discursiva que maneja a través de sus aparatos de propaganda no basta. Es importante analizar la política que desarrolla este gobierno en relación a la clase trabajadora, el campesinado y el estudiantado, así como frente a sus organizaciones, para identificar su verdadero carácter.
Se ha dicho durante dos años que en el Ecuador es la “izquierda la que finalmente gobierna”, cualquier forma de oposición a ese gobierno “de izquierda” es, por lo tanto, “hacerle el juego a la derecha”. Sin embargo, cuando vamos al análisis de lo que en la realidad material ocurre, las cosas son completamente distintas. Recordemos entonces la política que se ha venido desarrollando durante los dos años del gobierno de Correa:

EN LO REFERENTE A LOS RECURSOS ESTRATÉGICOS Y NATURALES: El discurso del Gobierno apunta a acabar con la ola privatizadora de los sectores estratégicos de la nación, sin embargo no debe escapar a nuestra memoria como se renovó las concesiones a Porta Celular y Movistar (un negocio de 15.000 millones de dólares) a cambio de 400 millones en un plazo de 15 años. Lo propio ocurre con la entrega de el campo petrolero Sacha (el más grande del país) operado por Petroecuador y donde el estado invirtió miles de millones de dólares, a la empresa de economía mixta Río Napo con la excusa de que no se tenía el dinero suficiente para invertir en el mismo, sin embargo por las características técnicas propias del campo y al ser un campo probado el Ecuador pudo acceder a un préstamo fácilmente de ser el caso. Lo propio ocurre con los bloques de gas en el Golfo de Guayaquil y la intensión de avanzar en esa privatización en todos los campos petroleros. La ley minera es otra muestra de aquello, permite la extracción indiscriminada de los minerales a las empresas transnacionales a cambio de un 5% de regalías para el Estado, y sin tomar en cuenta el daño que ocasiona a las comunidades cercanas esa actividad. Conclusión: en política de recursos las acciones son de un gobierno de derecha.

EN LO LABORAL: En el discurso el gobierno dice defender a los trabajadores por encima de los intereses empresariales. En la realidad a los trabajadores del sector público se les retira todo derecho laboral como el de estabilidad, organización, contratación colectiva y protesta. El Art. 26 de la Ley de Empresas Públicas quita a los profesionales (es decir a nosotros ya mismo) todos los derechos laborales por el simple pecado de haber obtenido un título universitario. En el caso de los trabajadores del sector privado, el Ministerio de Relaciones Laborales (antes Ministerio del Trabajo) negocia ahora con los empresarios que a cambio del supuesto incremento salarial (nuevamente el discurso), se dé la eliminación de la participación en las utilidades de los trabajadores (actualmente el 15%), la eliminación de la indemnización por despido intempestivo y de la jubilación patronal. Esto sumado a la precarización de la seguridad social cuyos fondos fueron empleados para el pago de la deuda externa, y un Ministerio de Relaciones Laborales que resuelve los conflictos de trabajo siempre a favor de la burguesía nacional e imperialista (caso ERCO, CORDISEG, Andes Petroleum, FESTA, entre otros), demuestran y nos permiten concluir nuevamente que: En política laboral, el gobierno es de derecha.

EN LO EDUCATIVO: El discurso del gobierno apunta a conseguir una educación de calidad para todos. En la práctica se lanza una Ley de Educación Superior que viola la autonomía universitaria, condicionando a la política del Ejecutivo el trabajo académico de las universidades, subordinando su actividad a un plan que no apunta a eliminar la brecha tecnológica con el imperialismo, sino que somete a las casas de estudio a formar mano de obra barata al servicio del capital transnacional, la reducción del cogobierno y un ataque frontal contra las organizaciones estudiantiles buscando desarticularlas. En conclusión y nuevamente: las acciones del gobierno son de derecha.

El tono alto de la conflictividad social no es aislado. Son una respuesta del campo popular a la política gubernamental contra los trabajadores, campesinos y estudiantes. Los banqueros y oligarcas se regocijan con la línea gubernamental (nadie ha escuchado estos días quejarse al Supermaxi, los bancos, las petroleras, las mineras, etc.). Los sectores opositores de la misma derecha buscan apoderarse de la lucha social para su beneficio.
Ante esta política es importante que los estudiantes tengamos claridad en nuestra acción. Ante la política de división debe imperar la política popular de unidad de estudiantes, trabajadores y campesinos. Ante el intento de destrozar las organizaciones sociales debe imperar la solidaridad con todas las luchas. Defender acciones como el paro de los maestros o el levantamiento campesino no quiere decir que se defienda a los partidos donde militan sus dirigentes, sino los derechos de miles que exigen condiciones de vida dignas y sobre todo el derecho que tenemos todos para organizarnos en sindicatos o federaciones.
¡Adelante la unidad popular! Los politécnicos hemos empezado ese proceso para vencer el sectarismo y unir fuerzas con nuestros hermanos, esa es la tarea del movimiento estudiantil.
¡Viva la unidad de estudiantes, trabajadores y campesinos!
¡A fortalecer nuestras federaciones locales y nacionales!
¡Organizarse es comenzar a vencer!